No sé si él lo recordará, pero creo que hace al menos 3 décadas que conozco a Armando Rueda.Coincidimos en las clases particulares de pintura y dibujo de verano de Antonio Vargas.
Primitivo y yo nos inscribimos cuando contábamos sólo con 9 años de edad. Aquel año éramos los más jóvenes (creo que éramos los únicos niños).
Al verano siguiente ya se incorporó algún que otro niño menor que nosotros.
De entre ellos destacaba uno tan jovencito que precisaba la casi continua presencia de su padre. Se trataba de Armando Rueda. Poco tiempo necesitó para dejarse notar por su rebeldía e inquietud, lo que se notaba en las veces de Antonio Vargas pronunciaba su nombre a lo largo de cada clase.
Tres décadas en contacto con el arte parece que no han sido suficientes para colmatar el ansia de búsqueda que impera en Armando.
EN LA VARIEDAD ESTÁ EL GUSTO es la exposición de Armando que se inaugurará el próximo 5 de Mayo en el Centro Cultural Convento de la Merced.
Estoy seguro que a muchos nos reubicaré el Norte.
CELÓSIME.
pd: Antonio Vargas también pronunciaba contínuamente el nombre de Antonio Manuel, al que le perdí la pista y mira por donde al cabo de los años se convirtió en un gran amigo y no menos gran compañero de pádel.
Je Je¡¡..yo del carboncillo y los bodegones no pasé. Pero fue una vivencia única, como te dije había algunos alumnos aventajados como el Robert, que ya experimentaba con tinta china, Eulogio, Escri,...
ResponderSuprimirEsos talleres de ocupación en vacaciones eran una magnífica y sana forma de matar el tiempo en vacaciones.
Adioss Amigo¡¡