domingo 13 de febrero de 2011

SERIE ARQ_013: REFORMAR PARA REINSERTAR

Quería esperar a su inauguración para poder referenciar mejor la intervención que se está llevando a cabo en la hasta hace poco sede de nuestro ayuntamiento.
Se trata de la edificación que contiene el claustro del convento de los mercedarios descalzos.

No es fácil intervenir en un edificio como éste en que se habían superpuesto varios usos a lo largo del tiempo y que había sido maltratado con sucesivas intervenciones que no hacían sino fraccionarlo cada vez más.

Parece que en esta ocasión se está haciendo algo con rigor y criterio por vez primera, como pude comprobar en una visita guiada por las técnicos que están llevando la dirección de obra.
Al intervenir en un edificio de esta entidad es muy complejo etablecer el límite entre la rehabilitación, la restauración y la conservación, y no se me ocurre mejor forma de proceder que como se está haciendo: es decir, reformar para reinsertar.
Desde este punto de vista, reformar no es sino desmaquillar (gracias a mi mujer sé que el desmaquillaje es tan importante o más que el maquillaje), desinfectar, limpiar, desparasitar y eliminar lo contaminante para dejar la esencia.
Es decir, es la manera de despojar al edificio de sus usos anteriores para destinarlo a uno nuevo.

Creo que esto es lo que se ha pretendido, con lo que se ha procedido.

De momento sólo se nos muestra la fachada, cuya intervención es determinante y anticipa lo que sucede en el interior: se ha desnudado, se ha encalado y limpiado para volver a utilizarlo, a reinsertarlo. Se ha hecho con un gesto: colorear en blanco, inundar todo de blanco haciendo desaparecer muy acertadamente el zócalo y ocultando los enmarcados y recercados. Sin duda con elegante acierto.
Esta máxima se ha seguido también en el interior de manera que llaman especialmente la atención dos aspectos: en planta baja se ha coloreado toda la techumbre del claustro y en planta alta se han mostrado en toda su extensión la presencia espacial de algunas estancias.

Colorear un techo es intervenir con criterio, es tenerlo claro y subrayar lo que hay que destacar, independientemente del tono elegido. Chapeua por el gesto.

Estoy seguro de que en su inauguración se entenderá cuanto estoy diciendo.

Felicidades.


CELÓSIME.

PD: Me consta la pasión e intensidad con que han trabajado Clara y Eli en esta obra, y ello no será recompensado hasta el final, como pasa con todas las buenas intervenciones. Lo malo de toda obra es que es un proceso que invita a que todos podamos disparar nuestras opiniones sin establecer el más mínimo diálogo.

4 comentarios:

  1. También me gustaría conocer tan directamente como tu lo que se está haciendo, pero parece que, en mi caso, es díficil, tendré que esperar a que se inaugure. En ese sentido me parece muy bien que personas como tu lo conozca de primera mano, pero ese edificio estaba sujeto a unos acuerdos municipales y bajo la mirada de una comisión que no ha tenido ni tiene hasta ahora ninguna información oficial al respecto. Hay detalles que marcan los estilos.
    Me gustaría ponerme en contacto contigo, mi e-mail jochimet@iuelviso.org Gracias.

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  2. Desde mi opinión, supongo que si la comisión no ha tenido información al respecto es porque se está ejecutando la obra tal cual anticipaba el proyecto, lo que desconozco.
    Aprovecho tu comentario para aclarar que la "visita guiada" es casual y surge desde la necesidad que tenemos los técnicos de mostrarnos mutuamente lo que estamos haciendo.

    un saludo

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  3. que quiten esos bajantes de la fachadaaaaa¡, aunque sean de acero inoxidable quedan fatal en ese blanco impoluto.
    A quién le molesta que el agua caiga libremente?

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  4. El bajante evita principalmente que no se nos arrie por dentro el convento.

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